La
historia ha conseguido que la cultura latinoamericana, hablando en general, se
avergüence de sus raíces ancestrales, las indígenas, pues desde un inicio se
nos ha convencido que el ser “blancos” nos hace superiores, nos hace más cultos, más fuertes, más “bellos” a pesar
de ser un término tan subjetivo, inclusive, nuestro tradicionalismo adoptado
desde la colonia española ha logrado que en hechos actuales, el egocentrismo
del hombre criollo o ibérico pisotee la dignidad e inclusive la integridad
tanto física como psicológica a los individuos de piel un tanto más oscura, de
diferente religión, estrato o género entre otros aspectos.
La supuesta identidad que nos caracteriza, es la de déspotas cobardes, refiriéndome a los criollos pues el tener genes peninsulares los hacía en la época colonial superiores a los que no, y para librarse del único ente superior a ellos, se aprovecharon de la ignorancia de un pueblo cansado de la esclavitud, y esto se ve reflejado en las diferentes actas de independencia que hoy en día cumplen en su mayoría un bicentenario de su firma. Luego de que estas se firmaran pasaron ellos a ser los tiranos, mientras que, el pueblo sentía alegría pues en su mayoría tenían un sentimiento de falsa libertad, con el tiempo la jugarreta de los criollos fue expuesta pero a pesar de ello, la situación desde ese momento no ha cambiado para bien en ningún momento de nuestra historia, pues son los mismo apellidos los que gobiernan los territorios especialmente en Colombia, donde se ha generado un conservatismo tal vez un poco inconsciente en el pueblo, donde existe un apego emocional y de confianza inexplicable hacia aquellos gobernantes, que mientras su gente confía en ellos, millones y millones de los ahorros de una nación se han ido al bolsillo de unos pocos con el descaro de engañarse inclusive a sí mismos.
“Hubo
una gran diferencia por lo que se refiere a la dispersión del Imperio español.
Éste, al desmembrarse, no dio origen a naciones independientes. No creó el
sentido de nacionalidad, no hubo asociación social ninguna. “ (ZEA, 1978) . Esta cita hace
alusión a que en el momento que España dejó las tierras latinoamericanas no
hubo un sentido de la unidad si no cada cual, refiriéndome a los países, busco
sus intereses dejando así que los acontecimiento que pasaran desde el momento
fueran adoptados como cultura nueva de cada territorio o por otro lado podrían
continuar con la tradición ibérica continuada por los hijos de españoles,
lamentablemente lo que ocurrió en su mayoría, esta serie de hechos perjudico
inmensamente para que las poblaciones que habitaban estos territorios
establecieran una cultura propia , o formaran un estado que satisficiere las
necesidades características de la región sin basarse en los demás continentes,
pues es obvio que las condiciones que allí se dan son absolutamente diferentes
a las de esta región, empezando por la condición climática. Esto da inicio al
popurrí de copias baratas de las diferentes culturas del mundo, especialmente
la europea y en los últimos años la estadounidense que marca tendencia en todo
el mundo.
"Ningún grupo puede
actuar con eficacia si falta el concierto; ningún grupo puede actuar en
concierto si falta la confianza; ningún grupo puede actuar con confianza si no
se halla ligado por opiniones comunes, afectos comunes, intereses
comunes." (Burke, Edmund)


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